Seis consejos para mantener la motivación después de alcanzar tu primera meta en el running.

Plantearnos nuevas metas
Una de las mejores formas de mantener la motivación es ir poniéndonos retos y metas progresivamente. Ahora mismo hemos conseguido correr cinco kilómetros y, aunque no ha sido fácil, quizás nos hubiéramos rendido si el planteamiento hubiera sido intentar correr una maratón del tirón.

Pero si queremos seguir motivados este es el momento de aprovechar la sensación de logro y, en vez de dejarnos llevar por el hecho de sentirnos satisfechos, seguir buscando nuevos retos que nos hagan volver a sentir este logro y aprovechar la motivación que nos da el saber de todo lo que somos capaces.

Ahora toca ponernos a prueba a nosotros mismos con el reto para conseguir correr 10 kilómetros, porque si hemos llegado hasta aquí, sin duda alguna podemos seguir avanzando y conseguir muchas más cosas.

Que las metas que nos pongamos sean realistas
A la hora de ponernos estas nuevas metas, es importante que estas sean realistas. Si nos ponemos metas demasiado altas para nuestro nivel, es posible que perdamos la motivación al no conseguir ir lográndolas. Por ello, es importante que las metas que nos pongamos sean un reto, pero que esté a nuestro alcance.

Por ello, ahora que hemos conseguido los primeros cinco kilómetros, es buena idea que nuestra siguiente meta sea añadir otros cinco kilómetros, hasta alcanzar los 10.

Salir a correr con amigos o pareja
Tanto si hemos entrenado solos como si desde el principio hemos entrenado con alguien, es interesante que sigamos saliendo a correr con otra persona. No solo porque podremos tirar el uno del otro cuando nos fallen las ganas, sino porque la presión social hará parte del trabajo.

Y es que, a veces, lo que mejor funciona es tener a alguien con quien no queremos quedar mal. Por otro lado, una competitividad saludable puede ser también un buen motivador para seguir corriendo.

Incluir novedades o variaciones en los entrenamientos
Después de todas estas semanas entrenando ya tenemos una rutina muy establecida: vamos a correr a la misma hora, salimos con las mismas personas y hacemos la misma ruta. Esto puede hacer que perdamos algo de motivación o de incentivo y nos resulte demasiado rutinario.

Por ello, introducir novedades, como cambiar la ruta o salir a correr con gente diferente. Esto nos permitirá ir conociendo sitios nuevos e, incluso, podemos usar los entrenamientos como manera de hacer turismo cuando vamos a otras ciudades. También podemos probar diferentes entrenamientos en los días en que no salgamos a correr, con lo que iremos variando un poco y ayudando a mantener la motivación.

Descansa adecuadamente
El descanso es extremadamente importante para mantenernos motivados. Si no descansamos bien estaremos demasiado cansados, no tendremos fuerzas y nuestro cuerpo se resentirá. En estas condiciones es muy más difícil sentirnos motivados para salir a correr.

Es por ello que la próxima semana la dejaremos para descansar antes de comenzar el nuevo reto. De esta manera, conseguiremos empezar el nuevo reto bien descansados y con energía para seguir.